Mercado de la Ribera de Bilbao

Actualizado: 19 de noviembre de 2025 Lectura en 4 min

El Mercado de la Ribera es uno de esos lugares que no puedes perderte si vienes a Bilbao. Situado junto a la ría, en pleno Casco Viejo, este edificio de estilo Art Déco inaugurado en 1929, sigue siendo el lugar de referencia para locales y visitantes que buscan producto fresco, ambiente auténtico y pintxos a precios asequibles.

Historia del Mercado de la Ribera

La historia del Mercado de la Ribera se remonta al siglo XIV, aunque el edificio actual es mucho más reciente. Durante siglos, este enclave junto a la ría fue el punto neurálgico del comercio bilbaíno. En el free tour por Bilbao en Español te contaremos más sobre la historia de Bilbao y su evolución de forma amena y didáctica.

El mercado al aire libre que existía en la antigua Plaza Vieja se quedó pequeño con el crecimiento de la ciudad. En 1929 se inauguró el edificio que conocemos hoy, diseñado por el arquitecto Pedro Ispizua, que había trabajado con Gaudí.

El proyecto fue toda una declaración de intenciones: un espacio racionalista y funcional con toques Art Déco que combinaba modernidad y elegancia. Sin columnas interiores, luz cenital que entra por el techo y suelos de material translúcido que distribuyen esa luz natural por todo el recinto.

En 1983, una riada obligó a una profunda remodelación que se completó en 1984. Años más tarde, en 1990, el mercado entró en el libro Guinness de los récords como el mercado municipal de abastos más completo del mundo, siendo en aquel momento el mayor mercado cubierto de toda Europa.

Entrada del Mercado de la Ribera en Bilbao
Entrada este del Mercado de la Ribera en Bilbao

El edificio tiene más de 10.000 metros cuadrados repartidos en tres plantas. Y lo mejor: ha sabido modernizarse sin perder su esencia de mercado de barrio. Los precios siguen siendo bastante razonables en 2025. Nada que ver con el Mercado de San Miguel de Madrid (que es carísimo).

Qué puedes comprar en el Mercado de la Ribera

Si hay algo que define a La Ribera es la variedad y frescura de sus productos. Aquí encuentras desde verduras de las huertas vizcaínas hasta pescado recién llegado del Cantábrico, pasando por carnes de ganaderos locales que cuidan cada detalle.

Vidriera del Mercado de la Ribera en Bilbao
Vidriera del Mercado de la Ribera en Bilbao con el escudo de la ciudad

El mercado cuenta con más de 40 puestos distribuidos por la planta baja y primera planta. Es sorprendente la cantidad de opciones que hay: pescaderías, carnicerías, fruterías, puestos de huevos, setas, panadería artesana, conservas, encurtidos...

Pescados y mariscos frescos

Las pescaderías son uno de los grandes atractivos del mercado. El género llega directamente de los puertos cercanos, así que la calidad es excepcional.

Puedes encontrar de todo: merluza, besugo, bonito del norte, chipirones, nécoras, txangurro... Los pescaderos conocen su oficio y te asesoran sobre qué está mejor cada día y cómo prepararlo.

Carnes y embutidos

Los puestos de carne son otro punto fuerte. Aquí es donde he comprado algunas de las mejores piezas que he probado en Bilbao: chuletones de buey, cordero, txuleta vasca, embutidos artesanos...

La calidad es notable y los carniceros te cortan la pieza al momento, según tus preferencias. Además, muchos ofrecen productos típicos como morcilla vasca o chorizo de Orduña.

Productos de temporada y especialidades

Lo que más me gusta del mercado es que respeta la temporada. En otoño encuentras setas recién recolectadas, en primavera espárragos de Navarra, y siempre hay fruta de verdad, de esa que sabe como debe saber.

También hay puestos de quesos vascos, panes artesanos recién horneados y conservas gourmet. Una oferta tan completa que es difícil salir con las manos vacías.

Gastrobares y pintxos: la segunda planta del mercado

Desde 2015, el mercado dio un paso más y abrió una zona de gastrobares en la segunda planta. Fue una forma inteligente de darle una nueva vida al espacio sin renunciar a su carácter de mercado tradicional.

Ahora puedes comprar en los puestos de la planta baja y después subir a degustar pintxos, cervezas artesanas, vinos o vermuts en un ambiente relajado con vistas a la ría. Algunos bares incluso te cocinan el producto que acabas de comprar abajo.

Dónde comer pintxos a buen precio

Si buscas pintxos de calidad sin gastar una fortuna, los gastrobares de La Ribera son una opción estupenda. Yo suelo pasar por aquí cuando coincide que estoy por la zona.

La Bodeguilla, por ejemplo, tiene más de 30 variaciones de gildas (esas brochetas de guindilla, anchoa y aceituna que son un clásico bilbaíno). También está Torti-Ya, con tortillas de todo tipo, o Ibérico by Gu2, especializado en jamón ibérico y embutidos de primera.

Cómo llegar al Mercado de la Ribera

El Mercado de la Ribera está en pleno Casco Viejo de Bilbao, junto al Puente de San Antón y la iglesia del mismo nombre. Es una zona muy céntrica y bien conectada.

En metro: La parada más cercana es Casco Viejo (salida Plaza Unamuno). Desde ahí son 5 minutos andando.

En tranvía: Hay una parada justo en la puerta del mercado, en la parada Ribera.

Andando: Si vienes desde la estación de tren de Abando, son unos 10-15 minutos a pie. Cruzas el puente del Arenal, giras a la derecha y sigues la ría hasta el mercado.

Si vienes andando desde el centro, es un paseo agradable por las Siete Calles del Casco Viejo. Y si estás cerca del Guggenheim, puedes bajar paseando por la ría en unos 25 minutos.

¿Cuánto cuesta entrar al Mercado de la Ribera?

La entrada es completamente gratuita. Puedes pasear por el mercado, ver los puestos y ver el ambiente sin pagar nada. Solo pagas si decides comprar productos o consumir en los gastrobares.

Consejos para visitar el Mercado de la Ribera

Si quieres vivir el ambiente auténtico del mercado, ven por la mañana entre semana. Es cuando los locales hacen la compra y puedes ver la esencia del mercado.

Los sábados también hay buen ambiente, pero está más concurrido. Los domingos la zona de puestos cierra, aunque puedes subir a los gastrobares.

Si viajas con poco tiempo, puedes dedicarle unos 30-45 minutos. Merece la pena recorrerlo con calma, ver los productos y charlar con los comerciantes, que suelen ser muy amables y están encantados de explicarte cosas.

Y si tienes oportunidad, puedes comprar algo para llevarte: unas conservas, un queso vasco, pan artesano... Son productos de calidad que no encuentras en cualquier sitio y normalmente a precios muy razonables.